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lunes, 24 de noviembre de 2008

Minimalista + Animalista = Animinimalista


Esa palabra, lamentablemente, no la creé yo. Es el nombre del proyecto musical de unos chicos argentinos que a través de sus canciones promueven los derechos animales. A pesar de que hay algunas ideas de las que difiero de ellos (que ya serán tema de otro post), su música me encanta. La voz del cantante es preciosa, las letras muy buenas, y la música genial. El nombre se lo pusieron, porque las canciones son bien cortas, y el estilo musical también es escueto ("nunca más de 3 acordes").

Por otro lado, el minimalismo es el nombre dado a muchas corrientes en el arte (música, pintura, arquitectura), pero también es la última teoría de la Gramática Generativa (GG), la corriente de la Lingüística iniciada por Noam Chomsky y, que, de alguna manera, domina los estudios gramaticales (al menos en EEUU y en muchas universidades europeas).

El programa minimalista (o minimista, como también se conoce) no es un corte respecto a las anteriores teorías de la Gramática Generativa (como Principios y Parámetros); es más bien un desarrollo de todo lo avanzado desde que Chomsky publicó Estructuras Sintácticas en 1957. Los puntos básicos siguen siendo los mismos: el innatismo (la idea de que nacemos con un "dispositivo" que nos permite adquirir una lengua) y la Gramática Universal (el "dispositivo" común a la especie humana, y que dependiendo del input lingüístico que recibamos se convertirá en una gramática particular, i.e. una lengua específica). La GG pretende explicar cómo es que los niños pueden adquirir una lengua (un sistema tan complejo) a partir de un input tan limitado (esto también se conoce como "el problema del Platón", los que han leído "El Menón", lo recordarán). El Minimismo es otro intento de responder de la manera más adecuada a esa pregunta.

La diferencia básica respecto a Principios y Parámetros es que el diseño de la gramática es más simple en tanto solo hay el léxico, la sintaxis y dos niveles de interfaces. Estos niveles son Forma Fónica (digamos, el componente que se encarga de la pronunciación) y Forma Lógica (el componente que se encarga de la interpretación de los enunciados). Forma Fónica interactúa con el sistema articulatorio-perceptual (que ya no es un sistema lingüístico, sino es el encargado de poner en práctica las instrucciones fonológicas); Forma Lógica interactúa con el sistema intencional-conceptual (o sea el mundo de los conceptos, sean estos lo que sean). La sintaxis toma los ítemes lingüísticos (las palabras o morfemas), las combina de acuerdo a las reglas de cada lengua, y la idea es que en un momento el enunciado se irá a Forma Fónica a ser pronunciado, y a Forma Lógica a ser interpretado.

Sé que esto se ve pastrulazo para alguien que no está metido en Lingüística, pero el concepto detrás de esto es sencillo. Una lengua básicamente lo que hace es unir sonidos más significado, de acuerdo a ciertas reglas. Es por eso que cuando escuchamos una lengua que no conocemos, nos parece ruido (así como el ruido de un avión), no podemos asignarle una interpretación a ese conjunto de sonidos porque no hemos internalizado las reglas correspondientes. El Programa Minimalista es un proyecto en construcción que intenta justamente responder a la pregunta de cómo hacemos para construir oraciones y entenderlas. Ha reducido muchísimo del aparato de Principios y Parámetros, ya que se busca encontrar la teoría más económica que nos explique cómo hace un niño para adquirir un sistema tan complejo sin que nadie se lo enseñe. Tiene que ser además un sistema universal en tanto un niño en potencia puede adquirir cualquier lengua dependiendo cuál sea el estímulo que reciba (castellano, quechua, francés, swahili, etc...). No es pajita???


Sé que no tiene nada que ver mi animalismo con mi minimalismo, y eso es porque en realidad desde siempre me interesó el lenguaje, mientras que mi ingreso al mundo de los derechos animales es algo más reciente. Y todavía no he encontrado la manera de juntarlos. A veces me siento mal cuando pienso que podría haber escogido una carrera que sirviera de algo a los animales. La Lingüística de hecho es una ciencia exclusivamente humana en tanto se dedica a estudiar la característica que NO compartimos con los animales, la característica además que es justamente la que permitió al ser humano aprehender la realidad y dominarla, y de pasito, explotar a las demás especies. Pero es apasionante, creánme. Si algo de interesante tienen los seres humanos (así como los delfines tienen su sistema de ecolocación, o la danza de las abejas, etc.) es la facultad del lenguaje.

En todo caso, por eso, me puse contenta cuando encontré la palabra (y al grupo, claro) "animinimalista". Además, los animinimalistas estuvieron hace una semana en Lima, de visita para un festival anarko. Se juntaron con animalistas peruanos en el Campo de Marte, y tocaron algunas canciones y pudieron conversar sobre derechos animales. Me hubiera encantado estar ahí. En fin, los dejo con una de mis canciones favoritas de ellos "Acción directa", que se liga además con uno de los post previos.




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pd. en este link hay videos de la tocada informal que hicieron en el campo de marte.
pd2.ya se viene el post explicando por qué es "c-comandoabolicionista", otra vez, aun cuando sé que mis intereses lingüísticos no se juntan fácilmente con los animalísticos, en el nombre del blog quise juntar ambos.
pd3. por si acasito, la lingüística es gigante y tiene mil áreas y corrientes, la generativa es una más, así que no se piquen mis patas lingüistas que están por otra onda :) (además, a mí me gustan más cosas aparte de la GG).

lunes, 3 de noviembre de 2008

A unos pasos del Frente de Liberación Animal


El pasado miércoles asistí a una conferencia en New York University (NYU). El invitado era Peter Young, un joven activista que estuvo preso dos años por la liberación de visones de seis granjas en Wisconsin. Así, Young vendría a ser un miembro del Animal Liberation Front, el nombre que alberga a cualquier acción directa desde el boycott a empresas que explotan animales hasta la liberación de estos.


Young empezó contando cómo se fue involucrando en el movimiento animalista. Dijo que comenzó con la protesta "clásica", o sea, pararse con cartelitos a gritar "los animales también tienen derechos" (o, una más conocida para nuestro medio "la muerte y la tortura no es arte ni cultura"), pero que bastó una visita a un matadero de pollos (que quedaba en su mismo vecindario) para darse cuenta que tenía que dar un paso más.




A partir de ahí siguió una reflexión de como muchos animalistas no sabemos en realidad qué es lo que pasan los animales. Y justamente ese desconocimiento hace que no tomemos las estrategias más efectivas. Si solo nos enteramos de lo que le pasa a los animales por el papel (i.e. una web, un periódico) nuestra respuesta será de papel (las famosas cartas al editor); pero si lo vemos directamente, nuestra respuesta será directa también. En realidad, lo que dijo me chocó bastante (y a muchos de los que estábamos ahí que todavía no salimos de la etapa "protesta clásica"), ya que sí tiene razón. Si nos ponemos a comparar, es obvio que la estrategia más apropiada es liberar a cada individuo, en vez de esperar que algún día los explotadores tomen conciencia y hagan caso a nuestros pedidos de abolición. Pero lo más doloroso fue cuando dijo que hay algo peor que no hacer nada: hacer algo que no es efectivo (auch!!!).


Muchos no seguimos el camino del ALF por muchas razones, pero tal vez la principal sea por el riesgo que se corre de ser detenido y acabar en prisión. Ante eso, Young dijo que se deben desmitificar las prisiones, ya que es la única arma con la que cuenta el gobierno, mientras que nosotros contamos con muchas más. Si logramos no tenerle miedo a la prisión, podremos hacer más y más liberaciones. Muchos pensarán que es una idea ridícula, que estar preso es lo peor del mundo, y que se corren muchos peligros ahí. Pero esto lo dijo alguien que sí sabe lo que es perder la libertad y que estuvo en prisiones de máxima seguridad. Si bien dijo que no es fácil, que hay que adaptarse tremendamente, también contó que al ser él un preso político, los demás presos lo respetaban por sus ideas. Y contó una anécdota preciosa: como ya se imaginarán, conseguir comida vegana en prisión es difícil (aun cuando hay una organización buenísima que trata de hacer lo posible por eso), entonces, él tenía que aprovechar las veces que había comida extra vegana, como por ejemplo, una sola vez a la semana repartían manzanas, y él cogía todas las que podía para aprovisionarse bien. Entonces, de pronto, cada día de repartición de manzanas, cuando llegaba a su celda, encontraba su cama repleta de manzanas. Nunca supo quiénes eran los que las ponían ahi, pero eran presos que sabiendo por lo que estaba pasando, demostraban de esa manera su solidaridad.



Finalmente, la última parte de su charla giró en torno a lo que es el llamado "Green Scare" que se refiere a las acciones del gobierno gringo hacia lo que ellos llaman "eco-terrorismo", ya sean los casos de liberación animal, como otras acciones ecologistas. De hecho los cargos por los que fue declarado culpable Young fueron los de "Animal Enterprise Terrorism". Young contó como en los interrogatorios le iban ofreciendo cada vez más cosas si es que daba los nombres de todos sus "amigos", y cómo incluso luego de salir de prisión, era seguido constamente, tanto así que mandaron un agente infiltrado a la fiesta que le hicieron por su excarcelación (!). Sin contar todas las interceptaciones telefonicas y de correo de las que fue objeto. De hecho, el caso más palpable de un ataque gubernamental sin proporciones es el que han sufrido recientemente los activistas austriacos (los cuales serán motivo de otro post).

Ante el término de "terrorista" con el que se señala a los del ALF, Young nos enseñó las siguientes imágenes y nos preguntó "¿Quién es el terrorista?".





Los mismos explotadores saben que lo que hacen está mal: los laboratorios y mataderos siempre están escondidos y sin ventanas. Los activistas por los derechos animales, aquellos que creemos en un mundo mejor para vivir y en la no violencia (aquella que defienda a todos los animales, humanos o no) somos los verdaderos contraterroristas.

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pd. La charla fue organizada por el grupo de derechos animales de NYU. La comida vegana fue fenomenal!!